martes, 21 de julio de 2020

Hablando de... - [9] Ao no Flag y la chica que te robó el novio

Unas pequeñas consideraciones antes de empezar como tal esta entrada:
1) Va a ser un análisis exclusivamente sobre Mami por lo que no me centraré en ningún otro aspecto en el que no esté involucrada
2) Incluye spoilers de la obra hasta el tomo 5 (Disponibles por la editorial Ivrea en España y en MangaPlus los primeros y últimos capítulos). Hablaré exclusivamente de la traducción oficial de Ivrea España, por quitarme trabajo de encima.
3) Sí, recomiendo mucho su lectura, al menos hasta el tomo 5. Después se puede continuar pero no me parece tan destacable.
4) Al final incluyo un pequeño anexo que he usado como referencia para escribir sobre algunos temas tratados. Son todos artículos de interesante lectura al margen de lo que os parezca esta pequeña disertación.
Sin más dilación procedo con el tema:



Mami y la presentación de un secundario estereotipado
La primera vez que aparece Mami es de refilón. Acabamos de conocer a nuestro protagonista de la historia, Touma, y nada indica que un personaje como Mami vaya a ser importante, no se encuentra ni en la portada, ni es presentada a nuestro grupo protagonista. Todo lo que sabemos de ella es su nombre por una conversación de fondo y su aspecto físico por una viñeta notablemente pequeña.
Sus siguientes apariciones son de fondo. Son muy esporádicas y siempre está acompañada del resto de su camarilla, animando a Touma a que se una a ellos.
La única vez que tienen una conversación Touma y Mami a solas es para preguntarle si «La odia». Mami está enamorada de él, pero Touma es incapaz de corresponderla y Mami siente que el no querer estar con ella es algo más personal que simplemente eso. Este momento es importante porque nos siembra la primera semilla en nuestra cabeza sobre la personalidad de Mami: le gusta un chico y no parará hasta conseguirlo.
La opinión que tenemos (tanto el lector como el resto de personajes del manga) viene asentada por ese pequeño momento con Touma y los siguientes que pasa en el hospital con él. Esto queda reflejado muy bien en una conversación entre unas chicas de su clase tras ver que Mami se dedica a ir al hospital día sí día también a ver a Touma tras el accidente.
No es de extrañar que, cuando a Touma le dan el alta en el hospital (principios del tomo 4) y sucede la fiesta en la casa de Touma, tanto el lector como los personajes estén escépticos ante la presencia de Mami.
Mami ahora mismo no es la “villana” de la historia, pero tampoco es alguien con el que el lector puede empatizar al ser estereotipo de chica guapa que va tras el chico popular. Y esto es un error, un error que creo que cometimos casi todo el mundo cuando leímos por primera vez este manga. Creíamos que Mami estaba encasillada en ese rol y nada más lejos de la realidad: Mami (como vemos en el tomo 5) solo quería amistad.
Por eso sucede el cambio de personalidad de Mami después de las vacaciones de verano (coincidiendo con casi inicio del tomo 5).

La “chica gamer”, la amistad entre hombres y mujeres y misoginia interiorizada
El segundo semestre comienza para Mami con un nuevo propósito: hacer amigos y lo marca con un cambio en el peinado. Sí, lo sé, es un recurso muy manido el corte de pelo en una mujer para simbolizar cambio (usualmente rebeldía frente a lo establecido) pero aquí funciona muy bien. Es un cambio que hace ella para ella, no es algo para agradar a los demás (como muestra perfectamente el rechazo de Kensuke).
El primer acercamiento hacia sus nuevos amigos está marcado por los videojuegos como punto de encuentro entre ella y Taichi, Omega, Mon y Yorkie. Ella se siente entre amigos, entre iguales con ellos. Estos chicos solo tienen interés en ella como compañera de juegos. Tanto Shingo como Masumi creen ver en la nueva actitud de Mami un plan para separar a Taichi y Futaba (lo cual desencadenará los acontecimientos posteriores) pero KAITO se ha cuidado de no caer en falsos estereotipos y ha incluido al final del capítulo 29 un primer plano de Mami disfrutando de un videojuego tirada en la cama. Con esta imagen nos anticipa que no hay maldad en sus acciones, no hay dobles sentidos en lo que hace, solo quiere disfrutar con sus nuevos amigos jugando a videojuegos.

Pero todo el mundo se empeña en ponerla en contra de Taichi. Las amigas de Futaba le instan a que deje de hablar con ella porque ahora está saliendo con Futaba y esta última se puede sentir incómoda por la cercanía. No es algo novedoso, lamentablemente es muy común (tanto en la ficción como en la realidad) el hecho de dejar de ver a tus amigos de género opuesto cuando empiezas a salir con tu pareja (también de género opuesto al tuyo). Al principio Taichi no hace caso a las amigas de Futaba, pero acaba cediendo antes sus continuas miradas inquisitorias y termina por decirle a Mami que no puede seguir hablando con ella y ella hace la pregunta mágica: «¿Es porque soy una mujer?» y finalizando con un simple «Yo simplemente… quería ser tu amiga». Para rematar el momento aparece Kensuke, diciendo que ha dejado a su novia y que sigue enamorado de Mami, que todo lo que ha hecho lo ha hecho por ella. Y Mami revienta, ella quería simplemente ser su amiga y él le responde que no puede tratarla como al resto de sus amigOs porque es una chicA.
Es un momento muy bajo para Mami, aquel que creía su amigo ha seguido junto a ella porque sigue enamorado. Es un momento muy frustrante en su vida porque vuelve a ver como es incapaz de establecer una relación de amistad simplemente por su condición. Kensuke no ha sabido olvidar el amor, no ha sabido ver que el interés de Mami en él (tras haberle rechazado en numerosas ocasiones) era cuestión de amistad. La (mal) llamada friendzone ha vuelto a su vida para demostrar, una vez más, que la amistad entre ella y los hombres es solo una utopía.
Seguidamente hay un encontronazo entre Mami y Taichi con Futaba y Masumi. Remarcable el momento porque Mami estaba agarrando la manga de Taichi y las otras dos mujeres ven en la acción algo terriblemente malinterpretable. Mami se defiende diciendo que entre personas del mismo género se hace, que por qué debería de ser distinto entre un chico y una chica, defendiendo su postura frente a la de Masumi que en este momento representa la sociedad como conjunto.
Mami está harta. Harta de que la gente elucubre su personalidad en base a la experiencia que han tenido con otras personas como ella. Harta de que el mundo no vea algo más que una cara bonita que quiere enamorar a los chicos. Esta harta de que todo el mundo piense que tiene segundas intenciones, solo quiere ser amiga de los chicos y la sociedad (y la gente que vive en ella) se lo impiden por su cerrazón mental.
Mami es interesante por como la usa KAITO para subvertir el tropo de la chica guapa. Juega con nuestras expectativas y, por lo menos conmigo, logra su propósito que es cuestionar el cliché.

A corazón abierto: adolescencia y aquellos a los que podemos llamar amigos
El capítulo 33 es una retrospectiva desde la infancia de Mami hasta ahora. Se muestra el menosprecio constante que ha sufrido por parte de las chicas por querer ser amiga de los chicos. No por querer ser única y diferente, la pitufina del grupo, simplemente por querer ser su amiga.
Es un capítulo de constante desilusión para Mami, de darse cuenta de que, una y otra vez, los chicos no quieren ser sus amigos, quieren que sea su novia. Mami solo quiere divertirse con ellos y el maldito amor siempre se interpone entre ellos.
Y en medio de todo esto está Shingo, que siempre ha estado ahí. Que es genuinamente un amigo. Que no tiene sentimientos de amor por ella que, simplemente, la respeta como su amiga. Su mejor amiga.
Shingo el único amigo de Mami en estos momentos del manga. El que ha tenido desde que era pequeña. Es algo muy sencillo a la par que hermoso como Shingo es capaz de evocar en Mami esos sentimientos de amistad pura.
Hay un momento, unas viñetas, que son genuinamente bonitas por lo que son capaces de trasmitir de la relación de Mami y Shingo.
«¿Estás bien, amiga?» Amiga. Que palabra tan simple pero a la vez tan importante para una persona como Mami, que ha sufrido tanto para ganársela.
Hay otro momento que me gustaría destacar y que sucede en el tomo 4. En el que Taichi pregunta a Shingo por Mami y por qué no está con todos, y este le responde que no ha venido porque son ellos (Taichi, Futaba y Masumi) los que están con él. Lo responde con una sonrisa en el rostro, sabe porque Mami no ha ido, no quiere estropear ese momento de amistad; para ella la amistad lo es todo y sabe que estando ella allí va a enrarecer el ambiento.
Siempre se vuelve a lo mismo con este personaje, es su arco y desde el principio a estado ahí el tema de la amistad, solo que no sabíamos verlo debido a los prejuicios que guardábamos contra ella.

Conclusión
Sí, este manga me ha gustado mucho y en gran medida se debe al excelente desarrollo que se ha producido en Mami desde el inicio de su publicación.
Me gusta como ha retorcido mis exceptivas de Mami. Como ha jugado con el tropo. Te piensan que estás leyendo otro manga más de colegiales y, sin verlo venir, te meten un desarrollo espectacular del personaje.
Sé que es un manga imperfecto y, tras el tomo 5, la calidad general de la serie baja considerablemente. No me parece que esté bien tratado el tema de la homosexualidad y tiene un final que es un sí pero no. Aun así, creo que merece la pena solo por el arco de Mami.

P.D.: Cualquier cosa que creas que me he colado puedes decírmelo en los comentarios del blog o por twitter, tanto mención directa como DM (los tengo abiertos).


Anexo: Créditos y bibliografía
Basado en el manga homónimo publicado por Ivrea España.
Todos los derechos de la traducción reservados a su autor Guido Rosano que han sido usados en la elaboración de las imágenes pertinentes.
Revisión de sensibilidad del texto por Irune (@MyOwnPhoenix___)

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